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Monitorización del reflujo

Instrucciones de uso y riesgos

Instrucciones de uso

  • El sistema de monitorización Bravo® para medir el pH con accesorios está concebido para ser utilizado en la medición del pH gastroesofágico y la monitorización del reflujo.
  • Mediante el uso del sistema de administración, la cápsula Bravo se coloca en el esófago del paciente donde se adhiere después de la realización de una endoscopía o una manometría.
  • El objetivo del programa de análisis de software del pH es registrar, almacenar, visualizar y analizar los datos del pH esofágico para diagnosticar los trastornos de reflujo.
  • El sistema de monitorización Bravo® para medir el pH está autorizado por la FDA para su utilización en pacientes mayores de 4 años.

Contraindicaciones

  • El sistema de monitorización Bravo® para medir el pH está contraindicado en pacientes con diátesis hemorrágica, estenosis, esofagitis grave, várices u obstrucciones.
  • También está contraindicado en pacientes con marcapasos u otros desfibriladores cardíacos implantables.

Riesgos del procedimiento

Las complicaciones posibles cuando se utiliza el sistema de monitorización Bravo® para medir el pH incluyen, entre otros, los siguientes episodios: perforación, desprendimiento prematuro de la cápsula de pH, falla en el desprendimiento de la cápsula de pH del esófago varios días después de su colocación, falla en la adherencia de la cápsula al esófago, malestar asociado con la cápsula de pH, desgarros en la mucosa, aspiración de la cápsula, retención de la cápsula y sangrado.
 
Tal vez sea necesaria una intervención médica, endoscópica o quirúrgica para abordar cualquiera de estas complicaciones, en caso de que ocurran. 
Las complicaciones posibles asociadas con la colocación endoscópica incluyen perforación, hemorragia, aspiración, fiebre, infección, hipertensión, paro respiratorio, así como arritmia o paro cardíaco. Las complicaciones posibles asociadas con la intubación nasal incluyen dolor de garganta, malestar y lesiones nasofaríngeas que causan sangrado y daño del tejido blando.
 
La cápsula contiene un pequeño imán, y los pacientes no deben someterse a una resonancia magnética en el término de 30 días después de haberse realizado el estudio con el sistema Bravo® para medir el pH.
 
Esta información no se debe utilizar como un reemplazo del consejo médico en lo que respecta al diagnóstico y el tratamiento específicos.
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